No hay una cura, son cambios que te fuerzan a vivir. No hay un antes y un después, son limitaciones que corren para dejarte atrás y que avances dejándote ser.
Extrañaba escribir.
Esta paz que encontré en tantas palabras y declaraciones poco explícitas, fueron quedando grabadas sin si quiera pensar que podría cambiar. Que quizás había un equilibrio más allá de mi letra. Abrirme al existir fuera de sí. Llegar a la meta que creía lejos. Llegar a la cima de mis sueños. Mi alma no deja de ser un arte cerrado. En mi imaginación yace todo lienzo de pensamientos interminables. Darle forma a todo lo que quiero, a todo lo que busco, nunca fue tan fácil. Es como sostener un talismán tan fuerte y poderoso como la voluntad de seguir.
Fueron muchas cosas, fueron muchas emociones encontradas, fueron muchos cambios, muchas mejoras, nunca un decaer tan liviano.
Pasaron tantas cosas, fue todo tan rápido, tan minucioso. Todo iba tan bien. Pasó y pasó como si nada. Pasó y nada podía frenarlo excepto yo. Pude canalizar cada vibración que recibía perdiendo materia en mí. Todo rebotaba fuera de mí dejando igualmente su partícula vibrando en sintonía con ese rojo vivo que no dejaba de arder cuando el frío se acercaba.
Pasaron tantas cosas. Ella no iba a volver pero la trajimos de vuelta justo cuando creía que no iba a pasar. Haber tenido la certeza de saber predecir lo que en efecto pasó.. no hay gracia, no hay pena. Estaban avisados y muchas cosas hubieran sido distintas desde que recordé tantas otras. Es mi recreación la que fluye en el reflejo de este sentir. Habiendo una vez visualizado su postura como la mía. Pero no era mía. Pero no pasó por lo que pasé. No vivió lo que viví, es otra. Es diferente y no hay forma de discernir. Fue real y nada dirá lo contrario. Te resguardé, te amenacé, te herví bajo mi piel cuando nadie más tenía ni podía hacerlo. Reestructuré tantas dimensiones posibles como podían venir a mí.
Fue al mismo tiempo que me dejaban libre. Que medí mis tiempos, que medí mis penas. Dónde mas podría recobrar mis fuerzas si no era afuera, allá donde solo yo vivía.
Y aflojé, reviví, reforcé, caí mientras le veía a la cara como si nada pasara. Estructuras. Energías. Fluir.
La vida es tuya y los sueños no viven del existir, hay que hacerlos.
![]() |
| El camino de los caracoles sobre la piedra bajo el agua |
Es un cablerio que supera, ir y venir, ir y volver, volver e ir. Nada más sano que aprender de cada paso. Nada más simple que dejarlo fluir.
Es una tirada de piedra, al que toque, toque. Cómo van bajando las vías de escape donde no hay problemas. Solo había que dejar de huir. Enfrentar, aceptar, reconocer, aflojar, reforzar.
Fue perfecto. Al final, todo lo es. Independientemente de los resultados, fue lo que fue, es lo que es, toca lo que toca ser. Un número perfecto, sin redondos, solo cuadraba sin esquinas. Si tan solo uniera en todos. Maniobraba según venía. Recorría según se iba. No hay distancias sin espacios, respiro kilómetros.
Es más largo de lo que creí. Es un número par y ya casi vuelve a dar la vuelta ovalada.
Renací. Era cierto. Predecirlo no fue exacto, empezó siendo el impulso a llamar lo que es para mí. Canalizar las palabras, los sentimientos, los objetos, las energías, las personas. Lejos de conocernos, te conozco.
Incorporé todo a tiempo como si ya estuviera predestinado a ser. Los tiempos maravillados de las novelas jamás fueron tan exactos como mi vida hoy. Estoy dispuesta a todo. Todo puede venir a mí, quedarse o irse. Todo tiene lugar.
Me encontré sin haberme perdido. Crecí y soy lo que quiero ser. Es hoy. Nunca más fue ayer porque es hoy cuando vivo lo que quiero vivir. Es hoy que elijo y persisto. Hoy. No puede ser mañana si hoy puedo. Y si no puedo, mañana es una opción porque nada es tan negro ni tan blanco como para no ser gris. Es una gama de decisiones la que fluye en los colores de tu bienestar. No es obligatorio decidir si no es tu momento para fluir ahí. Puede ser tu respiro, tu tiempo inoportuno para otros que no merecen explicaciones si nos condicionamos a nuestro bien.
Nunca termino de escribir mis pensamientos desde aquel momento. Pasaron tantas cosas. Pasó mucho tiempo a mi parecer pero eso no quita que hoy estaba predestinada a escribir acá. Desde el detalle, me llamo, hacia el relucir me inclino.

No hay comentarios:
Publicar un comentario